"Para unos no había más que noche y tinieblas; para otros, la noche estaba iluminada." Éxodo, 14,20.

sábado, 23 de agosto de 2014

El pasado desde el presente



Y de pronto la razón desaparece y en su lugar los instintos primarios te acogen. Una reacción visceral toma el control de las emociones y lo positivo pasa a ser negativo. El odio, el rencor, el dolor, el sufrimiento y la locura aparecen en escena, la furia y las lagrimas velan la mirada... ¿donde estas?

¿Que paso? histeria. Y ¿porque ahora esto? lo reconozco, la sombra tomo el control y ahora la culpa desde este agotamiento abate el alma. Es horrible ver ese reflejo de ti mismo y peor es afrontar sus consecuencias. Por eso ahora, que se ha repetido hasta el cansancio, en el fondo del pozo mas oscuro, sobrepasada la linea roja del peligro, vamos a comer mierda. Indagaremos en los demonios que nos acechan esperando a poseernos en los momentos de debilidad.

Remontémonos al pasado, a ese recuerdo de la infancia, grabado en la retina, de situaciones incomprendidas por falta de explicación... subestimamos tanto la inteligencia y sabiduría de los niños que pensando que les protegemos no les explicamos las causas de esas situaciones tensas; pero, ¿acaso tienen justificación? no, pero si, una explicación. Y ese es el origen que se guardo en el inconsciente y como no lo entendimos en su momento hemos necesitado de reproducirlo para comprenderlo años mas tarde. ¿Se puede evitar repetir patrones? espero que si.

¿Por que surgió esta tendencia al descontrol? desespero, impotencia y sobretodo falta de aceptación de la realidad que no siempre baila al son del ego. Un ego que solo quiere ver e imponer su verdad relativa y personal ligada al momento.

La primera vez que se hace consciente esta actitud inconsciente creímos descorrer un velo y, así fue, pero tan pronto se abrió el telón como se volvió a cerrar creyendo saber. Fue en ese momento que se revelo la desagradable verdad de las pasiones humanas y aunque parte de la falsa ilusión invoco a la precaución, el sol vuelve a salir y olvidamos parte del mensaje. Enterramos y ocultamos aquello que no nos gusta porque no estamos preparados para aceptarlo en toda su integridad. Y a los primeros síntomas que de vuelta nos acogen con la depresión, reprimimos y ponemos buena cara... esto tiene que salir.

Esta falta de aceptación de la realidad del árbol del bien y del mal que se la debemos a la selección no-natural que toma lo que le interesa y separa la totalidad, nos impide comer el fruto del árbol de la vida eterna que nos permitirá trascender la dualidad sin engañarnos.

¿Cuantas torres, símbolo de la identidad, han tenido que ser destruidas? se a necesitado una lucha sin tregua para asquearse de uno mismo y gritar -¡basta! Muerto y rematado la voluntad pugna por cambiar, quizá, a veces, demasiado tarde ya, aunque queramos creer que no es así. Nunca es demasiado tarde para darse cuenta pero los efectos son mas difíciles de remediar.


Este intento de entrada fue escrito hace mas de un año y siempre estaba pendiente de revisar y publicar. Hoy, finalmente he decidido volver a mandar a la mierda las formalidades, y publicarla tal cual y añadirle la etiqueta de "Locuras inacabadas" ;)


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